lunes, 4 de agosto de 2008

Kochiniwa

Volvemos a estar cabezaarriba.

El sábado por la noche salimos de Sydney y el domingo por la mañana llegamos a Japón. El vuelo por la noche y lo mejor de todo es que no tenemos jet lag. Claro que la diferencia horaria es sólo de una hora. Así que las pagaremos todas juntas cuando lleguemos a Madrid.



Aterrizamos en Tokyo y nada más llegar cogimos el tren a Kyoto. Y aquí sí que hay puntualidad. Lo de la puntualidad inglesa es una leyenda comparada con la de aquí.

Aparte del idioma, el gran cambio ha sido pasar del invierno al verano. En Sydney hace frío, y aquí en Japón hace un frío y una humedad de la leche. Así que estamos todo el día sudando y dándole a las bebidas isotónicas, que hay que ir a ver todo esto.



Aquí ponemos las primeras fotos, que llegamos a Kyoto por la tarde y nos dio tiempo a hacer el camino de la filosofía (y a ser comidos por los mosquitos).

Japón 1 Tokyo Kyoto


P.D. Me puedo conectar porque en el hotel dan internet gratis, y hay que aprovechar el tiempo que estoy viendo la tele y no me entero de nada

miércoles, 23 de julio de 2008

Los indigentes

Los acontecimientos siguen precipitándose por aquí abajo.

Desde el miércoles pasado estamos sin casa (no direction home, like a rolling stone) y viviendo de la caridad en casa de una amiga.

Al final fuimos capaces de vaciar la casa y ya se acabaron nuestras vistas y atardeceres desde la ventana. Poco a poco vamos volviendo a la realidad.

lunes, 21 de julio de 2008

Nos volvemos

Bueno, por fin está ya todo confirmado. El día 10 de Agosto a las 7:40 volveremos a estar en la piel de toro. Concretamente en Barajas. Y lo mejor de todo es la paradita técnica aquí abajo.



Por lo demás aquí seguimos organizándolo todo. Ya se acabó el trabajar en la tierra de los canguros "sólo nos queda acabar de organizar el tema de la mudanza. No os preocupéis ya estamos curtidos en mil batallas de estas y sobreviviremos.

lunes, 7 de julio de 2008

Cena con baile

Por fin llegó esa ocasión en la que se justifica el haber traído el traje, la corbata y los zapatos hasta el otro extremo del mundo. Aquí empieza a hacer frío, la gente empieza a ponerse ropa de manga larga (aunque los hay que siguen en chanclas) y nuestra empresa vuelve a darnos un convite. Así que yo desempolvo el traje de las bodas y Celia a renovar el vestuario.



Este año como es el 50 aniversario, la empresa aparte de mandar una invitación dorada, decide que vayamos a cenar a Darling Harbour en vez de a las afueras de Sydney. La parte mala es que también les dio por hacer discursitos, y creedme, los ingenieros somos de todo menos divertidos y graciosos. Pero bueno, habiendo caldos australianos todo acaba pasando más rápido.

Nuestras fotos engalanados abajo

Dinner Dance

sábado, 5 de julio de 2008

Fauna Fijiana

Como no todo en esta vida es descansar, hoy vamos a dedicarle un rato a los animalitos que te puedes encontrar en una isla cualquiera del Pacífico.

El primer bicho que nos llamó la atención lo vio, por supuesto, Celia al grito de ¡Mira, un caracol con patas! Y allí apareció el cangrejo ermitaño dentro de una concha.



Una característica de estos bichos es que se utilizan para hacer carreras, y la gente apuesta. Celia como buena especialista que es en temas de adicciones y ludopatía no pudo resistir la tentación y apostar con el cangrejo japonés, que fue el que se llevo la victoria. Aquí está recogiendo su premio.



Y luego estaba cuando te metías en el agua y veíamos a todos nuestros viejos amigos del acuario de Sydney. A estos lo podías ver al meterte hasta las rodillas en el agua, en piragua o con las gafas y tubo. Y encima había truco. Nada mejor que meterte con pan a nadar para tener toda una bandada de peces escoltándote durante el buceo.



Mis fotos intentando emular al Comandante Cousteau dándole abajo


Mana Island 3 Pececitos

viernes, 27 de junio de 2008

Vida en una isla

Vivir en una isla tan pequeña es muy estresante, y te pasas todo el tiempo tomando decisiones difíciles.

Afortunadamente el comienzo de los días es fácil: Una ducha viendo las palmeras y luego al buffet del desayuno antes de que comience el estrés. Y después la primera decisión... ¿Playa Norte o Playa Sur? ¿O quizás quedarnos en la piscina?



Encima para complicar más las cosas estaba la playa del atardecer. Esta la verdad es que estaba más lejos, a unos 15 minutos caminando, atravesando el aeropuerto.

Así que cuando ya te das cuenta llega la hora de comer. Aunque la verdad la comida me la saltaba casi todos los días, que acababa un poquitín empachado del desayuno.

Después un rato más de descanso, y a ver dónde vamos a estar viendo el atardecer. Al principio íbamos a la playa de más lejos, pero luego descubrimos que la happy hour era a la misma hora y acabábamos todos los días en el bar.



Para cenar tres opciones: buffet, a la carta o al otro restaurante. ¡Dios mío! Menos mal que el último día pudimos ir a darnos un masaje, que si no no somos capaces de volver.

Más FijiFotos abajo

Mana Island 2 Vida en una isla

domingo, 22 de junio de 2008

Bula

¡Saludos a todo el mundo desde el Pacifico!

Al final conseguimos llegar aquí, ¡menuda aventura! Nuestro vuelo llegó con media hora de retraso a Nadi, mientras las nubes esas que nos persiguen donde quiera que vamos, descargaban con fuerza sobre Fiji. Así que al ir a coger el otro vuelo a la isla nos dicen que se ha cancelado… (Pánico pacifiquiano aquí) ¿Qué se puede hacer en estos momentos? Obviamente ir a comer una pizza.

Una vez ya alimentados, volvemos a probar suerte en el mostrador pero nos dice que de volar hoy a Mana naranjitas de la China. Cuando nos están reservando otro hotel nos enteramos que hay otras dos parejas que también iban en ese vuelo y han conseguido alquilar un barco que nos lleve. Así que para allá vamos, y nada más llegar al puerto nos recibe el atardecer y un “barco” fiyiano.



Lo que al principio son caras felices se convierten en caras de aburrimiento cuando se hace de noche y el viaje sigue…y sigue…y sigue....y el ruido, el aire, la fuerte marejada… Yo me duermo, y justo viene una ola a despertarme y acabamos totalmente empapados con agua del Pacífico. Primera impresión de Alfonso: está caliente y salada. Primera impresión de Celia: urrrrgggggg#&!!! Jajajajaja.



Pero no todo acaba aquí. Cuando estamos ya a punto de llegar, y es noche cerrada, somos abordados por una barca tipo patera con unas treinta personas. Saltan dos, los otros se agarran a nuestro barco, hablan con el patrón del nuestro en fijiano… (¡Piratas!) Al final nos enteramos que trabajan en el hotel y se les había quedado la lancha sin gasolina (música celestial aquí y olor a caquita).

Pero bueno a partir de entonces todo ha sido perfecto… y aquí van las primeras fotos.

Mana Island 1 Recién llegados

P.D. Esta entrada la escribí en el hotel el martes pasado, pero no me quise conectar a Internet para subirla para desconectar del todo. Ya pondremos más cosas.