A las
ballenas jorobadas no les gusta el frío. Viven cerca de la Antártida, pero cuando llega el invierno, deciden hacer un viajecito a los trópicos, y ya de paso tienen la prole.
Los folletos dicen que la autopista que utilizan las ballenas pasa por al lado de Sydney, alguna incluso decidió
pasar las vacaciones en la bahía. Así que vamos a aprovechar que el sábado hace buen tiempo para ver si es verdad o una leyenda urbana.
Nos cogemos un
crucero, la tacita de té y las galletitas, y para allá vamos. La verdad es que me parece que nunca me cansaré de ver Sydney desde el mar.

Nada más salir a mar abierto, ya vemos la primera ballena. No es lo que esperábamos ver, si es que teníamos alguna idea. Hay que tener en cuenta una cosa: las ballenas están bajo el agua, y nosotros sobre el agua. Lo cual quiere decir, que sólo las vez cuando salen a respirar, y sólo un poco del lomo. ¿Alguna vez habéis oído eso de que las ballenas
respiran una vez cada equis minutos? Pues es cierto.
Resultado, estas mirando el mar, de repente oyes gritos de la gente diciendo allí está, y vez el lomo de la ballena tres segundos, sale el chorro de vapor de agua y se vuelve a meter en el agua. Y luego a esperar otros cuatro minutos.
Después de un rato, el barco se mueve y nos lleva a ver una pareja de ballenas que también se van de vacaciones. Estas son de otra especie y respiran cada 7 minutos en vez de cada cuatro. También son más exhibicionistas que la otra y
enseñan la cola cuando se ponen a bucear.

Una vez en tierra firme nos vamos a comer a Chinatown. En el centro comercial hay un festival de artes marciales, que consiste en grupos de chinos disfrazados de dragón bailando al ritmo de tambores y platillo que tocan otros chinos disfrazados de manga. ¡Impresionante!
Si queréis ver más fotos de nuestro cursillo CEAC de
capitán Ahab pinchad debajo.