viernes, 26 de octubre de 2007

Los culpables

Supongo que os habéis dado cuenta de que esto no se está actualizando tanto como es debido.

No. No nos ha comido un tiburón, ni nos ha picado una araña de las de la tripa roja ni estamos secuestrados en la tripa de un canguro.

Esta vez las plagas han llegado de Europa. Primero del Reino Unido...


Y luego de España.


Mis padres vuelven dentro de tres horas de sus aventuras por el desierto y la barrera de coral. Ya os contaré cómo les fue por ahí.

miércoles, 24 de octubre de 2007

Delfines

Hoy es el último día de viaje. Lo malo que tiene volar en los vuelos más baratos, es que la hora no siempre es la mejor. Así que hoy volveremos a Sydney a las 4 de la tarde con lo que no podemos ir demasiado lejos.

Desafortunadamente para Celia, tampoco hoy vamos a ir a la playa. Hoy toca hacer la americanada. Nos vamos a ver un espectáculo de delfines.

El sitio tiene aparte de las piscinas de los delfines tiene otra parte en donde puedes ver a la típica fauna australiana: canguros, emúes, cacatúas... y sobre todo gente de bañador y chancletas. El sitio presume de interactivo y te dejan tocar a los delfines y a las focas. ¿Lo mejor? La cara de realización de Celia mientras me engañaba con un delfín.

Y luego ya poca cosa. Tomarnos el fish 'n' chips justo antes de coger la avioneta, que no era ni avión para llegar pronto a Sydney.

Las fotos abajo.

Delfines

lunes, 15 de octubre de 2007

Dorrigo

Segundo día de puente. Hoy cogemos el coche y nos vamos al interior, hacia Dorrigo. A destacar el recibimiento de una queja formal sobre ir a sitios con playa y no quedarnos en ella. Así que supongo que para el próximo viaje tendremos fotos de arena y playa, y posaremos con un bronceado australiano.

La primera parada en Bellingen, la embajada de jipilandia en Australia. Y si a esto le unes que había un festival de música, se puede hacer uno a la idea del buen rollo que se respiraba en el pueblo.

Después de zamparme un par de pasteles para desayunar empezamos a subir por carretera la Gran Cordillera Divisoria y llegamos a Dorrigo. Un paseo por el pueblo, la visita de rigor a la oficina de turismo, y luego vamos a las cascadas.. Es como un sueño, te puedes bañar y todo si no te has dejado los bañadores y las toallas en el hotel como hicimos nosotros.

Y de Dorrigo city a Dorrigo National Park. Tenía ganas de ir allí para andar por el skywalk, pero al final resultó ser un skystand. Apenas si son 50 m, pero las vistas merecen la pena. Y el parque es precioso. Eso sí, hay que tener cuidado no te coma una goanna.

Y ya para acabar el día, ¿qué mejor que perderse por la carretera mientras intentas llegar a un mirador? La verdad es que después de hacer una milla por camino de tierra empezamos a sospechar que no íbamos por buen camino. Así que tuvimos que preguntarle a un par de granjeros como llegar a aquí.

Las fotos abajo

Dorrigo

miércoles, 3 de octubre de 2007

La Gran Banana

Por razones que escapan a mi entendimiento, en Nueva Gales del Sur se celebra la fiesta del trabajo el primer lunes de octubre. Lo cual no deja de ser curioso, cuando toda la historia esta empezó en Melburne. Y luego cada estado lo celebra cuando le apetece. Cosas de estar cabezabajo supongo.

Pero vamos, ¿a quién le importa? Lo importante es que el lunes fue fiesta, y por lo tanto puente, ¡Yujuuu!

Esta vez viajamos un poco más lejos, a Coffs Harbour. Aunque está a sólo siete horas en coche decidimos ir en avión, a pesar de los comentarios de los oriundos sobre los comodones que somos los europeos.

Lo más famoso de Coffs es la Gran Banana, todo un icono de Australia. Fue la primera cosa grande que se ha hecho, y desde entonces gambas, piñas, gusanos... ¿Nos dará tiempo a verlas todas?

Si tiras un poco más arriba por la Pacific Highway, te puede parecer que te has salido de la isla. Pero no preocuparse, los Sikh también han hecho templos fuera de la india. Aunque ya hacen falta ganas para ponerse un turbante con este calor.

Y luego poco más, ver un poco las playas de aguas cristalinas, paseíto por el puerto y a dormir. Que lo malo de volar a las siete de la mañana es que hay que levantarse a las cuatro.

Las fotos abajo.

Coffs Harbour 1