miércoles, 30 de abril de 2008

La gran americanada

El otro día encontramos un agujero en el espacio-tiempo. Fuimos a ver el Royal Easter Show pero por motivos que no acabo de entender acabamos en medio de la América profunda.

Estuvimos viendo las actuaciones, y en todas se notaba el olor a testosterona: campeonato internacional de cortar leña (Australia contra Nueva Zelanda) con himnos y todo, acrobacias en motos, en coches y rodeo. Aunque lo que más me gusto fue ver como calentaban-bailaban los cow-boys.



Las mujeres siempre se pueden divertir con el concurso al mejor baile de la Macarena, ahah.



Pero la cosa más típica del festival es comprarse una showbag, que tiene chocolatinas, juguetes, o incluso un disfraz de David Hasselhoff.

Unas pocos fotos más pinchando abajo.

Royal Easter Show

lunes, 21 de abril de 2008

Brisbane

Esta es vieja, pero hay que contarla.

A mediados de Febrero decidimos que había que incluir otra ciudad más en la lista de visitadas y nos fuimos a la capital de Queensland: Brisbane. Esta vez va a ser una escapada rápida: volamos el sábado por la mañana y volvemos el domingo por la tarde.

En las matrículas de los coches de Brisbane suele poner The sunshine estate (el estado donde el sol brilla). Pero por supuesto a nosotros no nos gustan los tópicos y otra vez decidimos meter la lluvia en la maleta.

Para evitar mayores mojaduras tenemos que irnos de tiendas a Paddington, que es barrio alternativo de la ciudad. Por la noche ya amaina la lluvia podemos ir a ver el puente de Brisbane, que por lo que se ve en Australia toda ciudad que se precie tiene que tener uno.



El domingo ya hace mejor tiempo y podemos darnos garbeo más tranquilo por la ciudad y podemos hacer las cosas típicas: Ver la playa artificial, andar la pasarela y ver todos los edificios modernos de la ciudad.

Las fotos abajo

Brisbane

viernes, 11 de abril de 2008

NZ 8: Christchurch

Es el último día en las antípodas. ¡Mañana estaremos más cerca de España!

Pasamos el día donde empezó el viaje, Christchurch. Esta vez el tiempo nos acompaña, no hay una sola nube en el cielo y está todo mucho más bonito que la otra vez. Y podemos ponernos a turistear tranquilamente. Así que para empezar podemos hacer la foto del florero y la iglesia.



Terminamos como siempre en el jardín botánico, viendo todas las flores y encontramos que hay un mercadillo de comida exótica. Así que acabamos comiendo griego y chino. La verdad es que la comida va a ser una de las muchas cosas que vamos a echar de menos de cuando volvamos a Europa.

Y ya poco más, escribimos las últimas postales y cogemos el avión de vuelta.



Las últimas kiwifotos abajo


NZ 8 Christchurch

martes, 8 de abril de 2008

NZ 7: Tranzalpine

Después de ver las montañas ayer, hoy toca atravesarlas para volver a nuestro punto de destino. Vamos a coger el Tranzalpine para volver a Christchurch.

El tren de sale de Greymouth, así que aún tenemos nuestro último de carretera. Este país no deja de sorprendernos. Aquí está la última tecnología en puentes. Este no sólo tiene sólo un carril, sino que también pasa el tren, que me imagino tendrá preferencia.



Después de parar a ver un rato el mercado de Hokitika llegamos a coger el tren. El Tranzalpine recorre los Alpes y dicen que es uno de los trayectos de montaña más espectaculares del mundo. La verdad es que a nosotros no nos impresionó tanto después de todo lo que llevábamos visto. Supongo que si hubiera estado nevado hubiera sido más espectacular.

Pero lo importante es lo importante. El tren paró en Arthur Pass que es casi, casi la antípoda perfecta de Santiago de Compostela (concretamente de A Barciela de San Andrés). Así que esperamos tener dentro de poco la foto de los dos confines del mundo.



Y ya poco más, llegar a Christchurch, paseín y para la cama.

Las fotos abajo

NZ 7 Tranzalpine

lunes, 7 de abril de 2008

NZ 6: Glaciar

¿Quién me iba a decir a mí que la primera vez que iba a ver un glaciar sería durante el añito en Australia? Y encima no sólo uno, sino dos.

La costa Oeste está pegadita a los Alpes del Sur. Allí nieva todo el año y no cabe todo el hielo. Y por algún sitio tiene que salir. Así que ahí están los dos glaciares pegados a la costa.

Primero empezamos el día yendo al glaciar de Fox. Celia estaba enferma, y la guía nos recomendó que no lo hiciéramos porque no lo aguantaría, pero ya sabéis, aragonesa...sacamos los billetes. Esta vez nada de aventuras, vamos con visita guiada. Nos ponemos los crampones, el impermeable, y para allá vamos ¡a escalar el glaciar!



Después vamos a comernos nuestros sangüichitos dándonos una vuelta por el Lago Matheson. Es una de las fotos más conocidas de Nueva Zelanda. Como es verano y las montañas aún no están nevadas despista un poco, pero aún así vemos algún reflejo.



Y después vamos al otro glaciar, a Franz Josef. Aquí ya no vamos con guía. Se puede llegar caminando hasta la base siguiendo el lecho del río que forma el glaciar a deshielarse. Por lo que se ve, está un poco peligroso porque ha llovido los últimos días y han cerrado el paso. Pero uno tiene un padre de Gijón y está acostumbrado a no pararse por estas tonterías.



Así que empezamos a caminar, y a caminar, y caminar. La verdad es que ya se está empezando a hacer tarde, y cuando nos cruzamos con los últimos que vienen de la base pensamos que igual no está muy bien eso de quedarse solos por ciertos sitios. Así que tenemos que tocar retirada. La parte buena es que tomamos la mejor cena de todo el viaje en el Blue Ice Cafe.

Las fotos pinchando abajo

NZ 6 Glaciares

sábado, 5 de abril de 2008

NZ 5: Por el Oeste

La cosa de hacer viajes de una semana sólo una semana, y querer ver mucho, es que al final siempre va a haber algún día en los que toca hacer la maratón de coche. Hoy es uno de esos días: Nos vamos a la costa Oeste.

En teoría son 5 horas de viaje. Pero no todo va a ser perder el tiempo. Primero nos vamos al Shotover, nos despedimos rápidamente de Arrowtown y nos encontramos con el puente donde empezó el puenting (ver post Queenstown).

Bueno son las 2 de la tarde y sólo hemos conducido el equivalente a una hora de viaje. Así que comemos rápidamente en Wanaka y no podemos parar en Puzzleworld, y eso la cosa prometía. Pero vamos, si no lo veo yo, no le ve nadie.



Una de las cosas que más me gusto Nueva Zelanda es que conduciendo un rato el paisaje cambia bastante, no como en Australia que es todo prácticamente igual: Una playa paradisíaca, un rato de bosque y luego ya el desierto (eso dicen que nosotros no nos metemos tanto).

Por esta zona el mal viento llega del Oeste, y descarga todo en las montañas, y luego llega el aire seco al interior. Así que pasamos de ver las montañas peladas de Queenstown a las montañotas de la costa Oeste con bosques supertupidos. Eso sí hay que tener cuidado con la carretera que se estila mucho los puentes con un sólo carril.



También la costa Oeste es conocida por ser el paraíso de las sandflies, que son comos unas hormiguitas con alas que se dedican a morder, que no picar, a todo individuo que pase por sus proximidades y que estará rascándose durante las siguientes dos semanas, doy fe de esto último.

Así que no se pudo hacer demasiadas fotos. Pero como íbamos con el tiempo bastante justo tampoco pasa nada. Las fotos abajo.

NZ 5 Oeste


miércoles, 2 de abril de 2008

NZ 4: Aventureando

Después de los fiordos nos volvemos al interior, a la autollamada capital de aventuras del mundo (del mundo no lo sé, pero estoy casi convencido de que al menos del hemisferio sur): Queenstown.

Pero me parece que estamos ya un poco mayores para aventuras, así que lo primero que hacemos es ir al taller a que nos miren el coche otra vez. Que sigue perdiendo aceite y más vale prevenir que lamentar (especialmente si luego vas a ir a el medio de la nada).

Aún así nos da tiempo a subir por la tarde en góndola y ver el atardecer que es realmente espectacular desde allí arriba. A ver si algún fanático del Señor de los Anillos reconoce las montañas estas.



Por una vez en la vida no tenía nada pensado para hacer allí. Afortunadamente en Queenstown no hay problema. Lo tienen todo organizado para que te gastes todos tus dolares como te apetezca: puenting, parcaidismo, parapente, rafting... Lo que sea.

Al final nos decantamos por el Jet Boating, y nos vamos al Dart River a recorrerlo a unos 80 km/h. Por lo que se ve estos bichos pueden ir muchísimo más rápido y sólo necesitan un calado de unos 7 cm.

Aún nos da tiempo a darnos otro paseíto en Jet Boat. Esta vez en lugar de dedicarse a mostrar el paisaje se dedican a ir a toda pastilla en una garganta de un río. Vamos al Shotover. ¡Mola!



Pero al final hay que irse, y yendo hacia nuestro siguiente destino nos encontramos el puente en lo que empezó el puenting.

Nota mental: La siguiente vez que vayas a Nueva Zelanda quédate más de 1 día en Queenstown.

Muchas fotos dándole abajo

NZ 4 Queenstown