¿Quién me iba a decir a mí que la primera vez que iba a ver un glaciar sería durante el añito en Australia? Y encima no sólo uno, sino dos.
La costa Oeste está pegadita a los Alpes del Sur. Allí nieva todo el año y no cabe todo el hielo. Y por algún sitio tiene que salir. Así que ahí están los dos glaciares pegados a la costa.
Primero empezamos el día yendo al glaciar de Fox. Celia estaba enferma, y la guía nos recomendó que no lo hiciéramos porque no lo aguantaría, pero ya sabéis, aragonesa...sacamos los billetes. Esta vez nada de aventuras, vamos con visita guiada. Nos ponemos los crampones, el impermeable, y para allá vamos ¡a escalar el glaciar!
Después vamos a comernos nuestros sangüichitos dándonos una vuelta por el Lago Matheson. Es una de las fotos más conocidas de Nueva Zelanda. Como es verano y las montañas aún no están nevadas despista un poco, pero aún así vemos algún reflejo.
Y después vamos al otro glaciar, a Franz Josef. Aquí ya no vamos con guía. Se puede llegar caminando hasta la base siguiendo el lecho del río que forma el glaciar a deshielarse. Por lo que se ve, está un poco peligroso porque ha llovido los últimos días y han cerrado el paso. Pero uno tiene un padre de Gijón y está acostumbrado a no pararse por estas tonterías.
Así que empezamos a caminar, y a caminar, y caminar. La verdad es que ya se está empezando a hacer tarde, y cuando nos cruzamos con los últimos que vienen de la base pensamos que igual no está muy bien eso de quedarse solos por ciertos sitios. Así que tenemos que tocar retirada. La parte buena es que tomamos la mejor cena de todo el viaje en el Blue Ice Cafe.
Las fotos pinchando abajo
La costa Oeste está pegadita a los Alpes del Sur. Allí nieva todo el año y no cabe todo el hielo. Y por algún sitio tiene que salir. Así que ahí están los dos glaciares pegados a la costa.
Primero empezamos el día yendo al glaciar de Fox. Celia estaba enferma, y la guía nos recomendó que no lo hiciéramos porque no lo aguantaría, pero ya sabéis, aragonesa...sacamos los billetes. Esta vez nada de aventuras, vamos con visita guiada. Nos ponemos los crampones, el impermeable, y para allá vamos ¡a escalar el glaciar!
Después vamos a comernos nuestros sangüichitos dándonos una vuelta por el Lago Matheson. Es una de las fotos más conocidas de Nueva Zelanda. Como es verano y las montañas aún no están nevadas despista un poco, pero aún así vemos algún reflejo.
Y después vamos al otro glaciar, a Franz Josef. Aquí ya no vamos con guía. Se puede llegar caminando hasta la base siguiendo el lecho del río que forma el glaciar a deshielarse. Por lo que se ve, está un poco peligroso porque ha llovido los últimos días y han cerrado el paso. Pero uno tiene un padre de Gijón y está acostumbrado a no pararse por estas tonterías.
Así que empezamos a caminar, y a caminar, y caminar. La verdad es que ya se está empezando a hacer tarde, y cuando nos cruzamos con los últimos que vienen de la base pensamos que igual no está muy bien eso de quedarse solos por ciertos sitios. Así que tenemos que tocar retirada. La parte buena es que tomamos la mejor cena de todo el viaje en el Blue Ice Cafe.
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| NZ 6 Glaciares |




1 comentario:
empiezo por el final. ¿Qué cena era esa?, cuando vuelvas ya no te va a gustar la comida de tu "mami",aunque siempre tienes a tu hermano que se está haciendo un gran cocinero.
Me gusta todo lo que vistéis, aunque pienso que con nosotros el viaje hubiese sido de menos aventura,si se nos hace tarde y seguimos caminando por el glacial,¿te imaginas como estaría yo?, mejor no, yo aquí tranquilita, y los viajes con guía, aunque sea en inglés y solo conteste con una sonrisa. os queremos mamá
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