Por fin llegó esa ocasión en la que se justifica el haber traído el traje, la corbata y los zapatos hasta el otro extremo del mundo. Aquí empieza a hacer frío, la gente empieza a ponerse ropa de manga larga (aunque los hay que siguen en chanclas) y nuestra empresa vuelve a darnos un convite. Así que yo desempolvo el traje de las bodas y Celia a renovar el vestuario.
Este año como es el 50 aniversario, la empresa aparte de mandar una invitación dorada, decide que vayamos a cenar a Darling Harbour en vez de a las afueras de Sydney. La parte mala es que también les dio por hacer discursitos, y creedme, los ingenieros somos de todo menos divertidos y graciosos. Pero bueno, habiendo caldos australianos todo acaba pasando más rápido.
Nuestras fotos engalanados abajo
Este año como es el 50 aniversario, la empresa aparte de mandar una invitación dorada, decide que vayamos a cenar a Darling Harbour en vez de a las afueras de Sydney. La parte mala es que también les dio por hacer discursitos, y creedme, los ingenieros somos de todo menos divertidos y graciosos. Pero bueno, habiendo caldos australianos todo acaba pasando más rápido.
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| Dinner Dance |

3 comentarios:
Veo que el mamarse y hacer el ridiculo en las cenas de empresa no es una tradicion exclusivamente española.
Y también veo que aplicasteis la famosa frase de Arquimedes que dice:
"Dadme un punto de apoyo ...
... y me tomare otro whisky"
Saludos.
Celia,si fuese tu estilísta, te diría que éste es el corte de vestido que te va, estás espectacular,guapaaaaaaaaaaaaa. Me encanta veros contentos y tan integrados en la fiesta, este año veo que tu Alfonso has estado, o eso parece, un poco más moderado. besos mamá
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